Mientras cada fragancia BOND No9 es única, las 28 comparten algo en común con la ciudad en la cual fueron creadas. Desde las más audaces a las más ingeniosas, o caprichosas, todas comparten un valor: capturar el espíritu de esta grandiosa y caleidoscópica ciudad.
Cada fragancia es presentada en botellas de vidrio con diseños exclusivos, que aluden a los barrios de la ciudad, en cuyo el centro se imprime el isotipo de la marca que representa los cospeles del metro de New York. Los estuches, como aquellos estuches que protegen las joyas más delicadas, envuelven delicadamente a la fragancia con un sello de exclusividad.