Crema diseñada para pieles dañadas y desvitalizadas que buscan una textura rica, nutritiva y de rápida absorción, con efecto no graso. Actúa sobre los 10 signos visibles de la edad —arrugas, firmeza, uniformidad, luminosidad, textura, elasticidad, nutrición, tono, densidad y óvalo facial— gracias a su formulación con triple nivel de recuperación de la piel: celular, estructural y superficial.
Su composición combina un extracto botánico* con un potenciador de colágeno** y un factor reparador patentado***, para una acción regeneradora integral. La mezcla de aceites preciosos, ceramidas y extracto de rosa de damasco aporta nutrición y luminosidad, mientras que el bisabolol y el extracto de peonía ayudan a redefinir el óvalo facial y mejorar la hiperpigmentación.
Modo de aplicación
Aplicar mañana y/o noche, después del serúm en todo el rostro, cuello y escote.
* Extracto de árbol de la vida, origen Paraguay (100% natural).
** Combinación de 2 matrikinas, que son péptidos mensajeros (síntesis).
*** Complejo innovador patentado diseñado para imitar los lípidos de una piel sana de 22 años. Una combinación de escualeno, esteres, triglicéridos y esteroles todo derivado de fuentes vegetales (jojoba, macadamia, oliva).
Las imágenes son meramente ilustrativas.